Comida y agua

Qué no pueden comer los gatos: uvas, cebolla, leche

Estás preparando la cena y tu gato está a tus pies, con la nariz en alto, esperando a ver qué cae. Una uva rueda bajo la mesa o queda salsa en un plato, y te preguntas si importa.

Un maine coon atigrado marrón olfatea unas uvas que se han caído del racimo al suelo de la cocina.

En pocas palabras

Los gatos no pueden comer uvas, pasas ni pasas de Corinto; cebolla, ajo, puerro ni cebollino, ni cocinados ni secos, y tampoco escondidos en salsas o comida para bebé; chocolate, café, alcohol ni masa cruda con levadura. La mayoría de los gatos no tolera la lactosa, así que la leche puede sentarles mal: lo que necesitan beber es agua. Cats Protection dice que solo 2 g de chocolate pueden hacer mucho daño. Si tu gato comió algo de esto, llama al veterinario enseguida.

Alimentos tóxicos para gatos: lo que hay en cualquier cocina

El consejo de Cats Protection es sencillo: en general, no le des comida de personas a tu gato. Muchos alimentos pensados para nosotros pueden hacerle daño y no tienen los nutrientes que un gato necesita.

Su lista de alimentos que no hay que darles: alcohol, aguacate, chocolate, café y todo lo que lleve cafeína, uvas, pasas y pasas de Corinto, cebolla y ajo, carne, pescado y huevos crudos, huesos crudos, lácteos, frutos secos y masa cruda con levadura. Aquí van los que parecen inofensivos y están en cualquier cocina.

Cats Protection explica que los gatos a veces se recuperan peor de una intoxicación que un perro. Son más pequeños, así que incluso una cantidad pequeña de algo venenoso puede ser mortal, y en algunos casos su cuerpo elimina peor una sustancia tóxica. Además, pueden tragarla del pelo al asearse.

¿Pueden los gatos comer uvas?

No. Según Cats Protection, comer uvas, pasas o pasas de Corinto puede causar insuficiencia renal en los gatos, y los que tienen enfermedad renal crónica pueden correr más riesgo. Su guía sobre intoxicaciones añade las sultanas a la lista y dice que esta fruta también puede causar vómitos y diarrea.

Así que la uva que se cae de la mesa, mejor recogerla enseguida. Cats Protection aconseja mantener el frutero lejos de tu gato.

Si se ha comido alguna, llama al veterinario. Cats Protection aconseja pedir cita urgente o consultar al veterinario en cuanto notes o sospeches que tu gato ha comido algo que puede hacerle daño.

¿Pueden los gatos comer cebolla? ¿Y el ajo?

Ninguno de los dos. La cebolla, la chalota, el puerro, el ajo y el cebollino forman parte del grupo de plantas Allium, y los veterinarios de la PDSA dicen que son tóxicas para los gatos. La cebolla, incluidas la cebolleta y la chalota, es la más tóxica, pero el ajo, el cebollino y el puerro también lo son, aunque estén cocinados o secos.

Irritan el aparato digestivo y dañan los glóbulos rojos, lo que provoca anemia. Cats Protection lo dice igual: la cebolla, el ajo y el resto de la familia, frescos, cocinados o secos, pueden ser extremadamente tóxicos para los gatos y llegar a causar anemia.

¿Y un poco de ajo? La PDSA dice que no hay pruebas de que el ajo sirva contra las pulgas y que nunca hay que dárselo a un gato, ni siquiera en pequeñas cantidades. Para las pulgas, usa un tratamiento aprobado por tu veterinario.

Cebolla y ajo escondidos en salsas y comida para bebé

La cebolla que está en la tabla de cortar es fácil de apartar. Pero la PDSA avisa de que la cebolla y el ajo están en muchos alimentos preparados, como salsas y comida para bebé. Así que el plato con restos de salsa y el tarro de papilla abierto son los que hay que retirar: la PDSA aconseja mantener los platos sucios y los tarros lejos de tu gato.

Los signos pueden tardar. Según la PDSA, los problemas de barriga suelen aparecer entre 6 y 24 horas después de comer estas plantas, y a veces al cabo de unos días: vómitos, diarrea, menos apetito y dolor de barriga. Los signos de anemia suelen llegar en un plazo de uno a cinco días: encías pálidas o amarillentas, dificultad para respirar, debilidad y falta de energía.

No esperes a verlos. La PDSA aconseja llamar al veterinario enseguida si ves a tu gato comiendo cebolla, ajo o puerro. Con tratamiento, la mayoría de los gatos se recupera por completo.

Un maine coon atigrado marrón, sentado en el suelo de la cocina, mira hacia arriba un tarro de comida para bebé y un cuenco de salsa sobre la encimera.
La PDSA dice que la cebolla y el ajo están en muchos alimentos preparados, como salsas y comida para bebé, así que mantén los platos sucios y los tarros lejos de tu gato.

¿Pueden los gatos tomar leche?

Mejor que no. Cats Protection dice que la mayoría de los gatos adultos no tolera la lactosa, el azúcar de la leche. Los gatitos producen mucha lactasa, la enzima que la digiere, porque se alimentan de la leche de su madre. Al crecer y pasar a la comida sólida producen menos, y muchos gatos adultos ya no pueden digerir bien la lactosa.

La lactosa sin digerir fermenta en el intestino. Unas 8 a 12 horas después de la leche, según Cats Protection, pueden aparecer diarrea, ruidos en el estómago, la barriga hinchada, más gases de lo normal y falta de energía. En los casos graves, añade, tu gato puede necesitar atención veterinaria. Battersea lo resume así: un platito de leche puede provocarle a tu gato un buen malestar de estómago.

Lo que necesita beber es agua. Cats Protection dice que lo mejor para un gato adulto es el agua y que no necesita beber nada más para estar sano. Battersea aconseja dejarle un bebedero con agua fresca, porque la leche para gatos de marca no tiene valor nutritivo. Si tu gato casi no bebe, mira nuestra guía sobre el gato que no toma agua.

Un maine coon atigrado marrón olfatea un platito de leche en el suelo de la cocina, junto a un bebedero con agua fresca.
Battersea dice que un platito de leche puede sentarle muy mal al estómago a la mayoría de los gatos. Mejor un bebedero con agua fresca.

Chocolate, café y todo lo que lleva cafeína

El chocolate está totalmente prohibido para los gatos, dice Cats Protection. Solo 2 g de chocolate, ni siquiera del tamaño de un cuadrito, bastan para hacerle mucho daño a tu gato. La culpa es de la teobromina. Acelera el corazón y hace que el cuerpo pierda líquido, y como a los gatos les cuesta descomponerla, se queda en la sangre y llega rápido a niveles peligrosos.

Cuanto más oscuro, peor. La PDSA explica que, por regla general, cuanto más oscuro es el chocolate, más teobromina tiene y más tóxico es, aunque incluso uno con menos cacao puede ser tóxico si el gato come suficiente. El cacao en polvo es especialmente tóxico. El chocolate blanco no lleva sólidos de cacao, pero su grasa y su azúcar pueden sentar mal al estómago.

Battersea dice que incluso una cantidad pequeña de chocolate puede causar problemas de corazón, insuficiencia renal o convulsiones. El café y todo lo que lleve cafeína están a su lado en la lista de Cats Protection: tienen mucha cantidad de unas sustancias llamadas metilxantinas, que pueden ser extremadamente tóxicas para los gatos.

Los signos suelen aparecer en dos a cuatro horas, pero pueden tardar hasta 12, dice la PDSA. Entre ellos están la inquietud y la agitación, los vómitos, la diarrea y beber y orinar más de lo normal.

¿Pueden los gatos comer masa de pan? Masa cruda y alcohol

La masa cruda con levadura está en la lista de Cats Protection por dos motivos. Lleva algo de alcohol y produce dióxido de carbono, así que en el estómago del gato puede seguir creciendo y causar una obstrucción.

Luego está el alcohol en sí. Cats Protection dice que basta un poquito para que sea extremadamente tóxico para tu gato. Battersea dice que se cree que tan solo una cucharada de alcohol puede causarle problemas serios y dañarle el hígado o el cerebro.

Nadie le sirve una copa a su gato, pero los accidentes y los derrames pasan, dice Cats Protection. El mismo alcohol, el etanol, está en el alcohol de farmacia y en el gel desinfectante de manos, así que guárdalos también fuera de su alcance.

Carne cruda, huesos, atún, frutos secos y aguacate

El pollo cocido puede formar parte de lo que come tu gato. Cats Protection aconseja darlo siempre cocinado, mejor hervido y sin huesos, y contarlo dentro de su ración del día, porque alimentarlo solo con pollo cocido durante mucho tiempo puede causar carencias nutricionales.

Lo crudo es otra cosa. La carne, el pescado y los huevos crudos pueden tener bacterias y parásitos dañinos, y la carne del supermercado o de la carnicería está pensada para cocinarse, dice Cats Protection. Los huesos crudos aumentan el riesgo de que se atragante o de que se le forme una obstrucción en el estómago.

El atún: un poco quizá no le haga daño, pero el atún en lata para personas no debería darse con regularidad. No tiene los nutrientes que un gato necesita y puede llevar mucha sal y mercurio.

El aguacate tiene mucha grasa y una toxina llamada persina que, si el gato come mucho, puede causarle problemas de salud. Los frutos secos, como la macadamia, las almendras y las nueces, tienen muchos aceites y grasas y pueden sentarle mal.

Qué hacer si tu gato comió algo tóxico

Actúa enseguida, aunque solo lo sospeches. Los pasos de Cats Protection: aparta a tu gato de la comida, llama al veterinario de inmediato y, si puedes, lleva una muestra. Con el chocolate, la PDSA aconseja guardar el envoltorio. El veterinario puede pedirte que lleves al gato o aconsejarte por teléfono.

No intentes hacerlo vomitar en casa. Lo dicen Cats Protection y la PDSA, y la PDSA explica que, si hace falta, el veterinario lo hará en la clínica con una inyección. Tampoco esperes a ver signos: pueden tardar horas en aparecer.

Dile al veterinario qué comió, cuánto, cuándo y cuánto pesa tu gato. Es justo lo que la PDSA pide tener a mano cuando se trata de chocolate.

Entre los signos de intoxicación de la lista de Cats Protection están el babeo, los vómitos, la diarrea, los temblores o convulsiones, la confusión o la falta de coordinación, la dificultad para respirar y el colapso. Cualquiera de ellos después de un asalto a la cocina es motivo para llamar al veterinario ya. Si solo vomita, tenemos una guía aparte: mi gato vomita después de comer.

La rapidez cuenta. La PDSA dice que, con el tratamiento adecuado, la mayoría de los gatos que comen chocolate se recupera por completo, pero que en los casos graves la intoxicación por chocolate puede ser mortal si el tratamiento se retrasa.

Anótalo mientras lo tienes fresco: la hora, qué comió y cuánto, y lo que viste en las horas siguientes. Lapka Care es un diario para notas como estas, y reúne todo lo importante para el veterinario en un solo PDF.

Cómo mantener la comida peligrosa fuera de su alcance

Casi todo depende de dónde está la comida. Cats Protection aconseja guardar los alimentos peligrosos donde tu gato no llegue, tapar o esconder las sobras, no darle restos de la mesa y pedir a tus invitados que tampoco lo hagan.

Si a tu gato le gusta subirse a la encimera mientras cocinas, bájalo con suavidad. Y si pide mientras comes, dale de comer justo antes de tu comida o ponle un comedero interactivo.

La PDSA añade guardar el chocolate en armarios altos o cerrados con llave, tener especial cuidado en Pascua y Navidad y mantener a tu gato lejos de los paquetes: nunca se sabe quién te ha enviado algo de chocolate.

Y una más, aunque no es comida: los lirios. Cats Protection dice que son la intoxicación de la que más se informa en los gatos y que toda la planta es tóxica. Battersea dice que su polen causa una insuficiencia renal mortal en los gatos. Si el gato roza la flor, el polen se le puede pegar al pelo, y se lo traga al asearse. El consejo de Battersea es no tener estas plantas en casa. Si sospechas que un lirio ha intoxicado a tu gato, Cats Protection aconseja hablar con tu veterinario de inmediato.

Un maine coon atigrado marrón come de un comedero interactivo en el suelo de la cocina, junto a la mesa del comedor.
Si tu gato pide en la mesa, Cats Protection sugiere darle de comer justo antes de tu comida o ponerle un comedero interactivo.

La nota de la noche en que lamió la salsa

Domingo, 19:40. El plato de la cena en el suelo, lamido. Le quedaban unas dos cucharadas de salsa con cebolla y ajo.

19:45. Llamamos al veterinario: qué, cuánto, cuándo y el peso de la última revisión, 5,2 kg. Nos pidió que lo lleváramos. Llevamos el tarro de salsa.

Lunes, 08:00. Comió la mitad del desayuno, no vomitó por la noche. Llamamos al veterinario para contárselo. Seguimos atentos unos días, como nos dijo.

La PDSA dice que los problemas de barriga por cebolla y ajo pueden empezar entre 6 y 24 horas después, y la anemia en un plazo de uno a cinco días. Una nota con horas le dice al veterinario qué cambió y cuándo.

Lo que más se pregunta

¿Qué hago si mi gato comió chocolate?

Llama al veterinario enseguida y no esperes a que aparezcan signos. La PDSA aconseja guardar el envoltorio y decirle al veterinario qué chocolate era, cuánto comió tu gato, cuánto pesa y cuándo pasó. No intentes hacerlo vomitar en casa.

¿Pueden los gatos comer masa cruda?

No. Cats Protection dice que la masa cruda con levadura lleva algo de alcohol y produce dióxido de carbono, que puede expandirse en el estómago del gato y causar una obstrucción. Si tu gato ha comido algo, llama al veterinario.

¿Pueden los gatitos tomar leche?

Solo la de su madre, dice Cats Protection, y no es igual que la leche de vaca. Un gatito que no puede mamar se puede alimentar a mano con una leche de sustitución para gatitos, y tu veterinario puede aconsejarte cómo. Cuando ya están del todo destetados, entre las seis y las ocho semanas, solo necesitan agua.

¿Y la leche sin lactosa o la leche para gatos?

No le sentará mal a un gato que no tolera la lactosa, pero Cats Protection aun así aconseja no dársela. Tiene muchas calorías, que pueden hacerle engordar, y le faltan los nutrientes que tu gato necesita. Battersea dice que la leche para gatos de marca no tiene valor nutritivo. Con agua le basta.

¿Por qué a los gatos les gusta la leche si les sienta mal?

Por la grasa. Cats Protection dice que la leche, sobre todo la entera, tiene grasas que a los gatos les parecen sabrosas, así que pueden quererla aunque luego les siente mal. Aun así, la mayoría de los gatos no tolera la lactosa.

¿Pueden los gatos comer queso?

El queso es un lácteo, y Cats Protection dice que los lácteos como el queso pueden sentarle mal al estómago a un gato. También aconseja evitar el queso sin lactosa o vegetal, porque muchos pueden llevar ingredientes tóxicos para los gatos.

¿Y la cebolla cocinada?

Tampoco. La PDSA dice que la cebolla, la chalota, el ajo, el cebollino y el puerro cocinados son igual de tóxicos para los gatos y hay que tenerlos fuera de su alcance. Eso incluye la cebolla y el ajo de las salsas, la comida para bebé y otros alimentos preparados.

Fuentes

  1. Cats Protection — Cats and human foods
  2. Cats Protection — Poisoning in cats
  3. Cats Protection — Are cats lactose intolerant?
  4. PDSA — Onion and garlic poisoning in cats
  5. PDSA — Chocolate poisoning in cats
  6. Battersea — What can’t cats eat

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